La automotriz japonesa inició las pruebas dinámicas de su nueva camioneta en Brasil, un modelo que compartirá plataforma con el Corolla y apunta al segmento de pick ups compactas en América Latina.
Toyota ya puso en marcha las pruebas dinámicas de su futura pick up compacta en Brasil, un proyecto que apunta a convertirse en una de las novedades más importantes del segmento en América Latina durante los próximos años. Las primeras unidades de ensayo fueron vistas circulando con camuflaje en cercanías del complejo industrial de Sorocaba, donde se produciría el modelo destinado a la región.
Aunque la automotriz todavía no confirmó oficialmente su denominación comercial, el proyecto es conocido internamente como “150D” y en medios brasileños ya comenzó a ser identificado como una posible “Corolla Pick Up”, debido a su estrecha relación técnica con el Toyota Corolla y el Corolla Cross. La nueva camioneta utilizará la plataforma TNGA, la misma arquitectura monocasco empleada por el SUV mediano de la marca.
De esta manera, Toyota apostará por una propuesta enfocada principalmente en el confort de marcha, el uso urbano y la eficiencia, diferenciándose de las pick ups tradicionales con chasis de largueros orientadas al trabajo pesado. Según trascendió desde medios especializados brasileños, el modelo conservará varias líneas laterales del Corolla Cross, aunque contará con un diseño frontal propio y una caja trasera desarrollada específicamente para esta pick up. También se esperan detalles modernos de iluminación y posibles variantes con estética deportiva GR Sport. (Las imágenes que ilustran esta nota no son oficiales y corresponden a recreaciones realizadas por el diseñador Kleber Silva).
En términos de posicionamiento, Toyota buscará ingresar de lleno a un segmento que creció con fuerza en la región y que actualmente tiene como referentes a la Fiat Toro, Ford Maverick y RAM Rampage. Además, en los próximos años también deberá enfrentar a nuevos proyectos regionales como la Renault Niagara y futuras pick ups compactas desarrolladas por otras marcas.
Uno de los aspectos centrales del proyecto estará vinculado a la mecánica. Las primeras versiones utilizarían el motor naftero 2.0 Dynamic Force de aproximadamente 170 caballos asociado a una transmisión automática CVT, conjunto ya conocido en la gama Corolla Cross regional. Sin embargo, el gran diferencial podría llegar de la mano de la electrificación. Toyota analiza incorporar versiones híbridas e incluso variantes híbridas enchufables adaptadas al mercado sudamericano. En Brasil también se menciona el desarrollo de una tecnología híbrida compatible con etanol, una solución que la marca considera estratégica para la región.
En las configuraciones más avanzadas, la futura pick up podría ofrecer tracción integral y sistemas de asistencias a la conducción Toyota Safety Sense, incluyendo frenado autónomo de emergencia, control crucero adaptativo y mantenimiento de carril.
Por el momento no existe una fecha oficial de presentación, aunque distintas filtraciones indican que la producción comenzaría entre finales de 2026 y comienzos de 2027. Posteriormente, el modelo llegaría a distintos mercados de América Latina, incluida Argentina. Con esta nueva propuesta, Toyota buscará ampliar su presencia en uno de los segmentos con mayor proyección de crecimiento, apostando por una combinación de tecnología, eficiencia y un enfoque más cercano al de un SUV que al de una pick up tradicional.
