Un proyecto conjunto de concejales de la UCR y el PRO busca erradicar a los cuidacoches de las calles de Córdoba, reemplazando el cobro manual por una aplicación digital y ofreciendo capacitación laboral a los afectados.
La regulación del estacionamiento en la ciudad de Córdoba y la presencia de los conocidos “Naranjitas” vuelve a estar en el centro del debate político. Tras la sanción de una ley provincial que habilita a los municipios a regularizar esta actividad, los concejales locales presentaron sus propuestas para abordar el problema.
Javier Fabre (UCR), junto a Soher El Sukaria (PRO) y Juan Balastegui (UCR), impulsan un proyecto que plantea como primer punto definir si el estacionamiento debe ser medido. “Nosotros creemos que, como principio general, debe ser libre y gratuito. Solo en zonas y horarios específicos, por razones de flujo vehicular o beneficio al comercio, proponemos que sea medido y controlado exclusivamente a través de una aplicación digital, sin contacto humano. Quedarían exentos los mayores de 70 años”, explicó Fabre.
El concejal aseguró que esta medida busca resolver un problema estructural de más de 50 años, que ha generado violencia urbana y críticas recurrentes. “La gente lo puso en la agenda porque la política lo esquivó durante mucho tiempo”, agregó.
Consultado sobre el rol de las cooperativas, Fabre fue contundente: “Hablamos de prohibir la actividad. Proponemos que la aplicación, ya sea municipal o privada, contrate prioritariamente a los actuales cuidacoches que cumplan requisitos (sin antecedentes, con secundaria completa) para que oficien de controladores, verificando si se pagó o no. Así, los inspectores actuales podrían pasar a tareas de tránsito”. Sobre las cooperativas, señaló que “no han funcionado: dos están prohibidas y las otras cinco no tienen registros ni asambleas; son bolsas de empleo de punteros políticos, no verdaderas cooperativas”.
En cuanto al manejo del dinero, Fabre indicó que la aplicación eliminaría el intercambio monetario directo y las intermediaciones. “Sin cooperativas, el costo es menor para los vecinos y la retribución mayor para el trabajador”, afirmó.
El proyecto también contempla capacitar a los actuales “naranjitas” en oficios. “Sabemos que hay casi 2.000 personas ejerciendo tareas en el espacio público. El Estado debe ofrecer capacitaciones que les permitan una salida laboral no precarizada”, concluyó Fabre.
