Diversas mediciones de opinión pública muestran un descenso en la aprobación de la gestión nacional, situándola por debajo del 40% a nivel país. En Córdoba, provincia que fue un bastión electoral, la aprobación se ubica en el 39.3%.
Según las últimas encuestas nacionales, la aprobación al gobierno nacional se ubica por debajo del 40%, acercándose en algunos casos al umbral del 30%. La consultora Delfos indica que poco menos de un tercio de la población aprueba la gestión, frente a un 67% que la desaprueba. La serie evolutiva de estos estudios señala que un quiebre en la tendencia se produjo entre febrero y marzo, cuando la brecha desfavorable pasó de -10 a -30 puntos porcentuales.
El informe de Delfos amplía: «La primera tendencia es la consolidación de un piso duro de rechazo. La negativa de gestión se instala por encima de 60 puntos y la aprobación cae a 32%… Esto sugiere que el oficialismo conserva un núcleo firme, pero pierde capacidad de contención sobre votantes más instrumentales o pacientes». Otra medición de abril sitúa la aprobación en 36%, contra una desaprobación del 61%.
La serie de la encuesta Espop de la Universidad de San Andrés (Udesa) muestra que la aprobación al presidente Javier Milei se ha mantenido por debajo de la del ex presidente Mauricio Macri desde mediados del año pasado. En comparación, la aprobación actual supera a la de su antecesor inmediato, Alberto Fernández.
En el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA + PBA), un estudio del Observatorio de Psicología Social y Aplicada (OPSA/UBA) refleja una aprobación del 32% frente a una desaprobación del 68%, con un saldo desfavorable de -36 puntos porcentuales.
El panorama en Córdoba
En la provincia de Córdoba, que fue un bastión electoral para el actual gobierno desde 2023, la última encuesta provincial de Zentrix indica que la aprobación alcanza el 39.3%, mientras que la desaprobación se sitúa en el 53.4%. En términos relativos, esto representa un acompañamiento importante pero inferior a los niveles registrados meses atrás.
Una de las conclusiones centrales del informe de Delfos advierte: «El principal riesgo para el Gobierno es que la desaprobación racional termine alimentando todavía más la imagen negativa emocional. Ese pasaje ya empezó. Cuando la sociedad concluye que la gestión no funciona y, además, siente que quien gobierna la maltrata o la desprecia, el deterioro se vuelve más profundo y menos reversible».
