El intendente de Córdoba se refirió a la situación del transporte urbano tras la salida de una empresa, criticó la asignación de fondos nacionales y proyectó una normalización para fines de abril.
El intendente de la ciudad de Córdoba, Daniel Passerini, se refirió a la situación del transporte público en la capital provincial, en un contexto marcado por cambios en la operación de líneas y reclamos por la distribución de subsidios nacionales. Tras la salida del Grupo Fam, el corredor 2, que conecta el sur con el norte de la ciudad, será gestionado en parte por la empresa Coniferal.
Passerini expresó críticas hacia la política de subsidios del gobierno nacional, afirmando: «Estamos viendo la injusticia y la asimetría expuesta en su máxima expresión. El 65% del valor del boleto que pagan los porteños lo pagamos todos los argentinos. A nosotros no nos mandan un peso». El mandatario cordobés sostuvo que la Nación destina todos los recursos del sector a un solo lugar del país, refiriéndose al Área Metropolitana de Buenos Aires, mientras las ciudades del interior enfrentan una «situación muy compleja».
Frente a los usuarios, el intendente pidió disculpas por las deficiencias, pero pidió contemplar el contexto de quita de recursos nacionales y el esfuerzo por sostener el sistema con fondos municipales y provinciales. Respecto al futuro, Passerini manifestó su aspiración de lograr un funcionamiento normal para fines de abril, con «todos los corredores funcionando con coches de cinco años de antigüedad». Además, deslizó que otras empresas podrían intervenir en el resto de las líneas del extenso corredor 2.
