Murió María Takar de Oshiro, una de las Madres de Plaza de Mayo

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La Madre de Plaza de Mayo María Takara de Oshiro falleció a los 95 años, tras dedicar casi cinco décadas a la búsqueda de su hijo Jorge Eduardo, secuestrado y desaparecido durante la última dictadura cívico militar, cuando tenía 18 años

La noticia se conoció este viernes y generó profundo dolor en organismos de derechos humanos, especialmente entre las Madres, a quienes se unió recién a mediados de la década de 2010, estrenando su pañuelo blanco el 30 de abril de 2018. “Para mí es la primera vez con el pañuelo blanco en la Plaza, frente a ustedes y con el amor de todos ustedes”, declaraba entonces.

Así, María se convirtió en una de las referentes de la lucha por Memoria, Verdad y Justicia, especialmente dentro de la comunidad japonesa en la Argentina, ya que su hijo fue uno de los 17 nikkei («hijos del sol», que designa a los hijos de japoneses nacidos en nuestro país) desaparecidos.

Jorge había nacido en el partido de San Martín el 2 de enero de 1958; estudiaba en la Escuela Técnica de Villa Ballester y militaba en la rama juvenil del Partido Socialista de los Trabajadores (PST). Sus compañeros, amigos y allegados lo recuerdan como un adolescente que tocaba el sanshin (instrumento musical nipón de cuerdas), a quien le gustaba la música latinoamericana, el rock nacional y el ajedrez.

Tenía 18 años cuando fue secuestrado, el 10 de noviembre de 1976, y en 2005 Eduardo Cagnolo, uno de los sobrevivientes del centro clandestino de Campo de Mayo, declaró haberlo visto. Su desaparición es parte de la megacausa que investiga los crímenes de lesa humanidad ocurridos en ese lugar de detención ilegal, torturas y exterminio.

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