Irán y Hezbolá lanzan una operación conjunta contra Israel, que responde con ataques sobre Líbano y Teherán

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Los cielos de Oriente Próximo han vivido su noche más intensa de las últimas semanas. Por primera vez en lo que va de guerra, Irán y Hezbolá han lanzado la madrugada del jueves una operación conjunta contra Israel. La milicia libanesa anunció en su cuenta de Telegram el lanzamiento de las operaciones ‘La paja masticada’, en referencia a un versículo coránico. Desde el Líbano, se han detectado unos 200 lanzamientos, lo que demuestra que Hezbolá es más fuerte de lo que se creía. El Ejército israelí ha respondido con brutalidad con bombardeos sobre los suburbios del sur de Beirut y el sur del Líbano. Un ataque contra la única playa pública de la capital libanesa, donde se estaban refugiando desplazados, fuera de las zonas bajo influencia de Hezbolá, ha matado a ocho personas y herido a otras 30.

Poco antes de la medianoche, la Guardia Revolucionaria iraní ha confirmado haber llevado a cabo una operación conjunta con Hezbolá contra Israel. Según las agencias Fars y Tasnim , esta consistió en cinco horas de fuego continuo, combinando misiles de la Guardia Revolucionaria con drones y misiles de Hezbolá, contra más de 50 objetivos en Israel. «‘Si hubiera sabido…’ es una frase que todo terrorista de Hezbolá repetirá, lleno de arrepentimiento y consciente del gran crimen que ha cometido», ha declarado el portavoz en árabe del Ejército israelí, Avichay Adraee, tras la agresión. «Responderemos ‘ojo por ojo, pero doble‘», ha añadido. Ella Waweya, otra portavoz castrense, ha afirmado que Hezbolá estaba dispuesto a «sacrificar Beirut por el régimen iraní». En 30 minutos, las fuerzas israelíes han destruido una decena de puestos de mando de Hezbolá en los suburbios beirutíes y docenas de lanzacohetes en todo el Líbano, según afirman.

Víctimas mortales en el Líbano

En Israel, las sirenas han sonado durante toda la noche por este ataque simultáneo entre los dos aliados. El ruido de las alarmas se ha activado desde el norte del país hasta la ciudad más meridional de Eilat, a orillas del Mar Rojo. Dos edificios han sido dañados y dos personas han sido levemente heridas en la región de Galilea. En cambio, el balance de daños es mucho más elevado al otro lado de la frontera. Sólo durante la jornada del miércoles 64 personas perdieron la vida en el Líbano. Desde el inicio de la operación militar israelí el lunes pasado, al menos 634 personas han muerto en todo el Líbano y centenares han resultado heridas. Entre las víctimas mortales, hay 91 niños. Además, hay unos 816.000 desplazados.

Algunos de ellos se estaban refugiando en la playa de Ramlet el Baida, en la costa mediterránea de Beirut. Con un litoral sumamente privatizado, esta es la única playa pública que queda en la capital y ha sido utilizada por muchos desplazados para encontrar un lugar en el que pasar las noches. Creían que era un lugar seguro, porque no se encuentra en las zonas bajo influencia de Hezbolá. Pero el Ejército israelí ha ampliado sus áreas de ataque, elevando los temores en la población de que no hay ningún lugar seguro en todo el país. El desplazamiento forzado por parte de Israel de residentes de zonas enteras ha provocado el hacinamiento en viviendas y lugares públicos, haciendo que los ataques individuales fueran más letales. Otro bombardeo israelí en Aramoun, una ciudad en las colinas que dominan Beirut, ha matado a tres personas y ha herido a un niño esta madrugada.

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