España. Después de mucha expectativa, anhelos y todo tipo de cábalas, la suerte le sonrió al cine argentino. Ayer, Belén, la película dirigida y protagonizada por Dolores Fonzi, fue destacada como Mejor película Iberoamericana por los Premios Goya. Inmediatamente después del anuncio, la alegría inundó a los artistas presentes en la ceremonia en Barcelona, quienes celebraron el galardón como un triunfo inolvidable en sus carreras.
“Dolores Fonzi recoge el premio a la Mejor Película Iberoamericana por “Belén” #Goya2026?, comunicó la cuenta oficial de los premios a través de sus redes sociales. Previamente al inicio de la ceremonia celebrada en España, Dolores Fonzi desfiló por la alfombra roja con emociones encontradas. “La verdad que es muy emocionante estar acá, es como el cierre de oro de la película”, expresó la actriz sobre la experiencia de competir en los Goya con Belén.
La directora compartió la satisfacción de dar visibilidad internacional a un trabajo que denuncia la criminalización de las emergencias obstétricas y se mostró agradecida por “el cierre de oro” que la nominación significa para la obra.
Dolores Fonzi considera que la historia de Belén sigue vigente porque, aunque la interrupción voluntaria del embarazo es legal en Argentina desde 2020, aún existen situaciones de criminalización por abortos espontáneos o emergencias obstétricas, sobre todo entre mujeres de bajos recursos. Para la directora, la película es una herramienta importante que permite debatir sobre los derechos fundamentales y la desigualdad que aún persiste en la región.
La película Belén se inspira en el caso real de una joven de Tucumán que, tras un aborto espontáneo, fue condenada a ocho años de prisión por homicidio en 2016, cuando la interrupción voluntaria del embarazo aún no era legal en Argentina. “La historia de Belén está vigente porque siguen sucediendo casos como el de ella, con chicas que están siendo juzgadas por emergencias obstétricas, sigue sucediendo y eso que pasaron diez años”, advirtió Fonzi.
Recordó también sus inicios en la defensa del caso y la larga lucha colectiva para que se aprobara la ley de aborto legal. Fonzi subrayó que, aunque la ley está vigente, muchas mujeres de sectores pobres no pueden acceder a los recursos médicos necesarios. Según la cineasta, “desde el gobierno se quieren quitar todos los recursos para las mujeres pobres, lo que hace que la ley sea solo para una parte de la población”.
El proceso de involucrarse en la historia llevó a Fonzi a conocer a la verdadera Belén y a Soledad Deza, su abogada, y resultó determinante para decidir abordar el caso en el cine. De ese modo, la película pretende brindar voz y espacio a historias que suelen permanecer ocultas en la sociedad.
La directora destacó el impacto de la película y su proyección internacional, con la próxima presentación ante la ONU durante el Día de la Mujer. “Voy a la ONU el fin de semana que viene, expongo en el Día de la Mujer, todo eso es increíble y la película da mucho que hablar”, afirmó Fonzi.
