Conmoción entre los vecinos tras la reyerta mortal en Asturias: «No sé si era un hacha o una navaja, pero había mucha sangre»

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Conmoción en Langreo (Asturias) por la reyerta que este miércoles acabó con la vida de un hombre y dejó heridos a otros tres, uno de ellos el presunto agresor mortal. Los hechos ocurrieron en un bloque de pisos de la calle Marqués de Bolarque, en pleno casco urbano de La Felguera.

Los vecinos del entorno del número 28 trataban este miércoles de calmar los nervios para armar el relato de los momentos de tensión vivido en las últimas horas. Una mujer explicó que pasadas las doce del medio día «sentí voces y me asomé a la ventana». Había «no sé si cuatro o seis personas, con cayados. Y tocaron el timbre. Anoche ya habían tenido jaleo». En ese momento, prosiguió, «dijeron ‘baja que queremos hablar contigo’, y estaban todos allí delante del portal. Tardó un cachu, pero él bajó. No sé si era un hacha, una navaja o qué porque, como estaba todos allí delante, no lo ví».

Según el relato de esta testigo de los hechos, «al primero que vio, le pegó y se vio sangre, pero sin control». Y entonces «los que estaban con él marcharon» con la víctima «para el coche, seguramente para llevarlo al médico». El agresor «nada más pegarle, echó a correr para casa».

El revuelo fue máximo en la zona. La reyerta, con trágicas consecuencias, se produjo a plena luz del día. La calle se convirtió de inmediato en un tumulto y los vecinos gritaban desde las ventanas y entre los coches.

Heridos

El fallecido es un hombre de unos 60 años, que resultó muerto a consecuencia de la reyerta que tuvo lugar a mediodía de este miiercoles frente al número 28 de la calle Marqués de Bolarque, en La Felguera. Un rastro de sangre en el patio de los bloques (en forma de U) que se adentraba en el portal del edificio. El silencio era prácticamente absoluto entre los vecinos que no querían entrar en detalles. «No he visto nada», aseguraban y se limitaban a decir que el fallecido «era muy buen paisano» y muy conocido en el barrio.

En la pelea huno al menos tres heridos. Dos de ellos fueron trasladados al hospital Valle del Nalón: uno sigue ingresado en el hospital comarcal en estado grave, mientras que el otro ya ha recibido el alta. El tercer herido es el presunto agresor, de unos treinta años, que presentaba lesiones en la cabeza. Se trata de «un viejo conocido» de las fuerzas de seguridad.

Fueron los acompañantes de la víctima los que llevaron al hombre hasta el Hospital Valle del Nalón, en Riaño. En este centro sanitario se montó un fuerte dispositivo de seguridad, ya que familiares de las víctimas se encontraban en la zona. Sobre las 17.45, el cuerpo del fallecido fue trasladado por un furgón funerario al Instituto de Medicina Legal de Oviedo.

En un principio, el muerto habría sufrido una profunda herida en la zona de la cabeza, producida con un arma blanca de grandes dimensiones (unas fuentes señalan a un machete, otras a un hacha).

«Se veía venir»

La reyerta fue, según testigos, algo que «se veía venir». En la madrugada del mismo miércoles, sobre las 5.00 horas, ya se había producido en el mismo lugar una fuerte discusión, «a voces». La pelea se reprodujo, con consecuencias mortales, al mediodía. En la mañana del martes la Policía también tuvo que intervenir en el edificio.

La Policía Científica estuvo, desde las 15.00 horas aproximadamente, recabando pruebas en el lugar de los hechos, frente al portal número 28 de Marqués de Bolarque, donde era visible un charco de sangre. También en el tercer piso de este mismo portal, donde residía uno de los involucrados en la reyerta. Por el momento, la Policía Nacional aseguró que se está investigando «un incidente grave», sin dar más detalles de lo sucedido. Según ha podido saber este diario, hay un detenido, presunto autor de la muerte. Tras la pelea, se habría refugiado en su casa, donde fue arrestado por la Policía.

Los agentes, alertados de lo sucedido, siguieron el rastro de sangre hasta un rellano. Tras comprobar que el presunto autor de los hechos estaba en casa le conminaron a abrir la puerta, a través de la ventana de unos vecinos que da a un patio interior. El hombre respondió al requerimiento, manifestando su intención de ir hacia los agentes y entregarse voluntariamente. Presentaba lesiones en la cabeza, por lo que fue derivado a un centro hospitalario.

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