Durante la presentación de los guantes con descarga eléctrica que compró la Policía de Córdoba, el ministro Juan Pablo Quinteros se sometió a una inesperada prueba y se dobló del dolor al probar el nuevo equipamiento policial. Todo ocurrió frente a las cámaras y pudo verse al titular de la cartera de seguridad gritando por el efecto que le ocasionó el dispositivo.
Durante la ocasión, también se mostraron 300 nuevos cascos balísticos RB3 para el personal de investigaciones criminales, como así también la renovación de equipamiento como escudos de última generación, municiones y kits de gas pimienta.
El ministro participó en primera persona de una prueba de concepto de guantes con descarga eléctrica y aseguró al término de la demostración: «No se aguanta, es muy fuerte».
Esta herramienta de última generación tiene como objetivo proveer al personal policial una herramienta extra para la reducción de personas en el marco de procedimientos regulados bajo el protocolo de uso escalonado de la fuerza pública.
Actualmente, la fuerza cuenta actualmente con el 100% de su personal capacitado y equipado con armamento menos letal.
«Desde el Gobierno Provincial es una prioridad invertir en tecnología que permite a nuestros efectivos intervenir en situaciones de riesgo, con herramientas que van desde la fuerza física, pasando por el armamento de baja letalidad, hasta la utilización de armas de fuego en casos de extrema necesidad. Nuestro personal, como en todo el mundo, se rige por protocolos de uso escalonado de la fuerza. Bajo la directiva de resguardar tanto la integridad de los efectivos policiales como de la ciudadanía, nuevas herramientas tecnológicas permiten a los policías más y mejores alternativas a la hora de una intervención en donde un policía debe reducir a otra persona, ya sea un delincuente o en casos de protocolos de salud mental»; dijo Quinteros.
