Super Bowl LX: entre la revancha de Seattle y la ambición histórica de New England

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El Levi’s Stadium de Santa Clara se convierte este domingo en el epicentro del mundo deportivo. Los Seattle Seahawks y los New England Patriots se enfrentan en el Super Bowl LX, un duelo que no solo definirá al campeón de la NFL, sino que reedita una de las finales más dramáticas de la última década.

El peso de la historia y el deseo de venganza

Para Seattle, este partido es una oportunidad de redención. Han pasado 11 años desde la edición XLIX, donde una intercepción en la línea de gol les arrebató el bicampeonato frente a este mismo rival. Hoy, con Mike Macdonald al mando —quien busca ser el tercer entrenador más joven en ganar un Super Bowl—, los Seahawks llegan como ligeros favoritos tras una temporada sólida con récord de 14-3.

Por su parte, los Patriots atraviesan su primer «Súper Domingo» en la era post-Tom Brady. Bajo la dirección de Mike Vrabel, recientemente nombrado Entrenador del Año, la franquicia de Massachusetts busca su séptimo Trofeo Lombardi. De lograrlo, superarían a los Pittsburgh Steelers para convertirse en el equipo más ganador de la era moderna.

Duelo de mariscales: Juventud vs. redención

El enfrentamiento bajo el centro presenta narrativas opuestas. Drake Maye, de los Patriots, ha tenido una campaña de calibre MVP y aspira a ser el quarterback más joven en alzar el trofeo. En la acera de enfrente, Sam Darnold vive su momento de reivindicación; tras años de inconsistencia en diversos equipos, ha guiado a Seattle con una postemporada casi perfecta, aunque su tendencia a las intercepciones durante la fase regular sigue siendo una preocupación.

Un espectáculo que trasciende el emparrillado

Más allá del deporte, el evento está envuelto en un clima de alta expectación cultural y política.

El show de medio tiempo estará a cargo de Bad Bunny, siendo la primera vez que un artista con un repertorio íntegramente en español lidera este espacio. La elección del puertorriqueño ha generado controversia, recibiendo críticas incluso del presidente Donald Trump, en un contexto de tensión por las políticas migratorias en Estados Unidos.

Con entradas que alcanzan los 30.000 dólares y una audiencia estimada que supera los 125 millones de espectadores, el Super Bowl LX promete ser una «enorme fiesta» que paralizará al planeta.

El encuentro se disputará en el Levi’s Stadium de Santa Clara, en la bahía de San Francisco, comenzará a las 20.30 (hora argentina) y será transmitido por ESPN 2 y la plataforma Disney+.

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