Será «muy difícil» que los vecinos de Grazalema pueda volver a sus casas antes de «seis o siete días». Es el mensaje que ha trasladado el presidente de la Junta, Juanma Moreno, en una entrevista en Canal Sur Radio, recogida por Europa Press, tras el desalojo completo que se llevó a cabo en la tarde de este jueves en el municipio. El desalojo al 100% del municipio se decidió por el riesgo de derrumbes y desprendimientos de tierra, derivado de la gran acumulación de agua en Grazalema, que en los últimos días del temporal que afecta a Andalucía ha alcanzado cifras históricas. Un desalojo que, según el hidrogeólogo Santiago García se entiende si se enmarca en un «riesgo kárstico», es decir, en la posibilidad de colapsos y movimientos en el macizo rocoso sobre el que se asienta el pueblo. El detonante, según su interpretación, sería la enorme recarga de agua en un terreno muy permeable. Esa entrada brusca de agua «altera el equilibrio interno del subsuelo», subraya el director del departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Cádiz (UCA).
Para valorar la situación del acuífero y si afección a la estabilidad del municipio, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, a través del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha desplazado a personal experto a las zonas afectadas por las lluvias en Andalucía para prestar asesoramiento científico.
El CSIC ha activado su protocolo de respuesta a emergencias y ha creado un Grupo de Asesoramiento de Desastres y Emergencias (GADE) integrado por especialistas de distintas disciplinas para prestar asesoramiento científico-técnico ante las lluvias que están afectando a la zona de Grazalema, en la Sierra de Cádiz, ha informado el Gobierno en una nota.
El GADE está integrado, de momento, por personal experto técnico e investigador especializado en hidrología, que está analizando sobre el terreno el estado del acuífero de la zona de Grazalema, y por especialistas en riesgos asociados a movimientos del terreno. Todos ellos son miembros del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), desplazados al terreno de las unidades territoriales de Sevilla, Granada y Madrid.
La actuación del CSIC se ha activado en respuesta a una solicitud planteada por la Junta de Andalucía. Los trabajos asesoramiento están liderados por la Coordinadora de Emergencias del CSIC, Inés Galindo, y el coordinador del GADE, Juan Carlos García.
La actuación del CSIC se ha activado en respuesta a una solicitud planteada por la Junta de Andalucía
Esta es la segunda ocasión que se activa el Protocolo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias (PADE) durante este año tras un episodio de contaminación marina en Las Palmas de Gran Canaria. A lo largo de 2025 el Consejo intervino en seis ocasiones en labores de asesoramiento científico en emergencias: las graves inundaciones en Valencia por la DANA y en la mina se sal de Praid (Rumanía), el apagón nacional, los incendios forestales en Las Médulas (Castilla y León) y en Pico del Lobo (Guadalajara), así como en el simulacro de erupción volcánica en Garachico (Tenerife).
El PADE es una herramienta que sistematiza y agiliza la intervención y el apoyo que ofrece el CSIC como asesor experto científico-técnico a los gestores de las emergencias. El protocolo se aprobó en abril de 2024 por parte de la principal institución científica pública española como parte de la estrategia del Consejo de reforzar sus actuaciones de asesoramiento y de poner la evidencia científica al servicio de las políticas públicas.
