Una segunda vida para los muebles que los hoteles quieren renovar

Compartir

Sillas y sillones, muebles de minibar, camas completas con sus colchones y somieres y varios miles de estanterías, cojines y lámparas de mesilla de noche. Durante año y medio, y una a una, el emblemático Hotel Arts de Barcelona ha vaciado un total de 437 habitaciones, distribuidas en 31 plantas, dentro de un plan de reforma y modernización que le ha supuesto una inversión de cerca de 220 millones de euros. En total, se retiraron casi 8.800 piezas de mobiliario. «Fueron, exactamente, 8.793», detalla Paula Pont, directora de Relaciones Públicas del establecimiento barcelonés, que pertenece a la cadena norteamericana Marriott. «Desde el principio, la dirección tuvo claro que todo ese mobiliario que iba a ser renovado tenía un destino: la donación a entidades sociales, lo que implicaba no solo una acción de carácter solidario, sino también una voluntad de minimizar el impacto ambiental«, explica ahora Pont, con la experiencia que ha supuesto coordinar todo el operativo.

«De todos esos muebles, en torno a 2.800 se encuentran ya en pisos sociales, residencias o centros de día que gestionan 186 asociaciones y entidades del tercer sector del área metropolitana de Barcelona y también de Lleida», prosigue Marta Vidal, responsable del proyecto Dónalo que promueve la Fundación Migranodearena. Esta organización sin ánimo de lucro fue una de las encargadas de pilotar el vaciado de las habitaciones, la recuperación de los muebles en buen estado y su distribución hasta los usuarios finales, «en un equipo que se formó para la ocasión juntamente con el Banc de Recursos, las asociaciones Reto a la Esperanza y Andròmines y la Fundació Formació i Treball», indica Vidal.

Voluntarios de las entidades colaboradoras cargan un mueble procedente de una habitación del Hotel Arts de Barcelona. / Hotel Arts

No fue sencillo, recuerdan Pont y Vidal. El hotel estaba en obras, pero seguía abierto al público. «Se tuvo que diseñar un plan de trabajo meticuloso para que el desmontaje y traslado de los muebles se realizara de manera coordinada con la actividad de los operarios de la construcción y sin que la clientela del hotel sufriera molestias», señala la representante de Migranodearena, una entidad del ámbito social que se ha especializado en poner en contacto a empresas interesadas en realizar donaciones con receptores potenciales de esos bienes. La acción ha permitido crear media docena de puestos de trabajo durante un año y ha tenido un coste económico para el hotel de 312.000 euros, lo que suponen unos 21,9 euros por objeto reutilizado.

«Pero lo importante aquí no es lo que nos ha costado, sino que se ha evitado la generación de 69 toneladas de residuos voluminosos, con la reutilización del 68,3% de los artículos que se sacaron de las habitaciones», subraya Pont. Tanto el hotel como la entidad social colaboradora admiten que este tipo de iniciativa «puede comportar costes distintos al de un vaciado convencional«, dado que el desmontaje y la logística de traslado y reutilización «pueden requerir de más tiempo y recursos y pueden acarrear un coste superior». Con todo, insisten, «hay también un ahorro en lo relativo a la gestión de residuos«.

De esta iniciativa ha salido un ‘Protocolo de impulso de circuitos de reutilización de voluminosos en el sector hotelero’ que los responsables han hecho llegar a la Agència de Residus de Catalunya, «y que previsiblemente también se enviará a la dirección de Marriott, como una propuesta escalable, que se puede aplicar en caso de futuras reformas de otros hoteles». Esa misma reutilización, apunta la directora de Relaciones Públicas del hotel, «se puede aplicar en otros sectores, por ejemplo, de las puertas, los marcos de las ventanas cuando se hacen obras».

Mercadillos y reutilización

También la cadena hotelera Meliá prioriza la donación de su mobiliario en desuso a entidades del ámbito social, indican fuentes de la compañía que preside el mallorquín Gabriel Escarré. Hay empresas que apuestan por organizar mercadillos o rastros de muebles de segunda mano, que se venden a precio cerrado o al mejor postor y que resultan muy populares entre la gente más joven, que los difunden por redes sociales.

Otras empresas del sector, como Hotusa y Riu, optan por otro tipo de reutilización y aprovechan el mobiliario en mejor estado de sus hoteles de más categoría en otros establecimientos de la misma cadena. Hay elementos que tienen mucha salida, como las pantallas de televisión, lámparas de pie o de mesa, cojines y piezas de decoración. «Otros, en cambio, son más difíciles para poder darles una segunda vida, como las camas de tamaño más grande, las ‘king-size’, que no caben en las habitaciones más pequeñas», indica Pont. De todos los materiales que salieron durante aquel año y medio de las habitaciones del Arts, las que más éxito han tenido han sido, curiosamente, las neveras de los minibares, «que se han aprovechado no solo para los pisos tutelados, sino también para las propias oficinas de las entidades beneficiarias», apostilla Vidal.

Suscríbete para seguir leyendo

Noticias Relacionadas