El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha afirmado que si el accidente de Adamuz fue causado por un defecto en la infraestructura, “surgió de súbito, justo antes de que se produjera el descarrilamiento, y no dio la cara antes”.
En una entrevista en Cope, Puente explicó que le parecería “muy raro” que el culpable del accidente fuera el tren de Iryo, porque tiene “estándares de calidad muy altos” y pasa todos los controles. Señaló también que le parecería “muy extraño” que fuera la vía, que “está recién renovada”. «Que sea la infraestructura, que sea la vía, es posible. Pero nos encontramos también ante un suceso muy extraño, porque esa vía está recién renovada, ha pasado la auscultación dinámica, geométrica, la visual y pasó otra revisión en enero. Si es algo de la vía es algo muy crítico y que no ha dado la cara hasta el momento del accidente”, insistió.
El ministro explicó que las muescas detectadas en los bogies del Iryo accidentado se detectan también en trenes que pasaron entre 45 minutos y 1 hora antes del choque. «Es decir, esas muescas se detectan en los trenes que han pasado en torno a 45 minutos, una hora antes del accidente. Tiene que ser algo que ha sucedido en minutos y que en minutos se ha convertido en lo suficiente como para hacer descarrilar un tren, si es que es la vía», abundó.
Puente defendió el trabajo de las empresas que hicieron las revisiones. “Son empresas de máxima solvencia, referentes mundiales”, aseguró. «Ahora mismo, cualquier país que quiere desarrollar un trazado ferroviario de alta velocidad cuenta con las empresas españolas. Por tanto, las empresas tienen todas las garantías», remarcó.
Respecto a los bandazos en las limitaciones de velocidad en los últimos días, sobre todo en el tramo de Madrid a Calatayud, el ministro explicó que se había pasado de una media de 4 avisos diarios por parte de los maquinistas en toda la red de alta velocidad, a 25 al día siguiente del accidente, “con 21 hechos por un solo maquinista. Y eran avisos de tramo completo, no de un solo punto, lo que, por protocolo, nos obliga a reducir la velocidad y pasar una máquina auscultadora para comprobar científicamente si realmente hay un problema”.
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