Muere una mujer por disparos de agentes migratorios de EEUU en Minnesota

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Una mujer murió este miércoles tras recibir un disparo de un agente federal de inmigración durante un operativo de gran envergadura en Mineápolis. El suceso, ocurrido en un barrio residencial, añade un nuevo foco de tensión a una ciudad especialmente sensible al uso de la fuerza policial y al debate sobre la política migratoria.

El tiroteo se produjo cuando un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) abrió fuego contra la conductora dentro de su vehículo, en una zona residencial. Las autoridades no han hecho pública la identidad de la mujer ni más detalles sobre su situación migratoria.

La muerte se produce en un contexto ya cargado. Desde el martes, Mineápolis está en estado de alerta tras el anuncio del DHS del inicio de una operación con unos 2.000 agentes desplegados en la zona.

El operativo está vinculado, en parte, a acusaciones de fraude relacionadas con residentes de origen somalí, una comunidad históricamente asentada en la región. Para muchos vecinos, el despliegue ha sido percibido como una señal de intimidación más que como una acción policial rutinaria.

Un disparo en medio del operativo

De acuerdo con la versión del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la mujer intentó arremeter con su vehículo contra varios agentes desplegados en la zona. El disparo, señala la agencia gubernamental, se produjo como respuesta defensiva ante una amenaza que los agentes consideraron inmediata.

Alegando una supuesta autodefensa, la portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, afirmó que la mujer había “convertido su vehículo en un arma” y que el agente actuó al temer “por su vida, la de sus compañeros y la seguridad del público”. El caso está ahora bajo investigación.

El suceso marca un salto cualitativo en la violencia asociada a los operativos migratorios impulsados por la Administración de Donald Trump, en su segundo mandato. Desde 2024, al menos cinco personas han muerto en distintos estados en el marco de estas actuaciones federales.

Protestas y choque político

Tras el tiroteo, decenas de manifestantes se congregaron en el lugar. Hubo gritos, silbatos y acusaciones directas a los agentes federales y locales. Las consignas se repitieron con un tono familiar: “¡Vergüenza!” y “¡ICE fuera de Minnesota!”, coreaban los manifestantes tras el cordón policial. La escena evocó otras protestas recientes contra las redadas migratorias en grandes ciudades del país.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, elevó aún más el tono al calificar lo ocurrido como un “acto de terrorismo doméstico”. En declaraciones a Fox News, sostuvo que los agentes intentaron abandonar el lugar y que la mujer, junto a otras personas, “se lanzó contra el vehículo”. “Esto demuestra los ataques a los que están sometidos los agentes de ICE cada día”, afirmó, antes de añadir que ese tipo de acciones deben considerarse “actos de terrorismo”.

El Departamento de Seguridad Nacional confirmó este miércoles que la mujer murió durante un enfrentamiento entre agentes federales y manifestantes en Minneapolis, en el marco de lo que describió como “operaciones dirigidas”. Según la portavoz Tricia McLaughlin, miembros de la comunidad trataron de bloquear los vehículos de ICE, y el agente disparó “en defensa propia” cuando la mujer intentó atropellar a los agentes. Varios testigos aseguraron, sin embargo, que los agentes le ordenaban salir del coche y que ella parecía intentar marcharse cuando se produjeron los disparos, una divergencia de relatos que añade complejidad a un episodio ya políticamente inflamable.

El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, reaccionó con contundencia. Acusó a los agentes federales de “causar el caos en nuestra ciudad” y exigió públicamente que ICE abandone “la ciudad y el estado de inmediato”.

“Estamos firmemente del lado de nuestras comunidades inmigrantes y refugiadas”, escribió Frey en redes sociales. Su mensaje refleja una fractura cada vez más visible entre autoridades locales demócratas y el Gobierno federal en materia migratoria.

La ciudad de George Floyd

El tiroteo ocurrió en un barrio modesto, a pocas manzanas de algunos de los mercados inmigrantes más antiguos de Mineápolis. Un entorno cotidiano, atravesado ahora por una nueva herida.

A poco más de un kilómetro está el lugar donde George Floyd fue asesinado por un policía en 2020. Para muchos residentes, la proximidad no es solo geográfica: es simbólica. La muerte vuelve a plantear preguntas incómodas sobre uso de la fuerza, autoridad federal y comunidades vulnerables.

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