Por Mariano Saravia
((Escritor y periodista)
Un ataque imperialista de la peor calaña inició anoche Donald Trump contra Venezuela, violando la Carta de las Naciones Unidas. Hubo un ataque masivo contra objetivos estratégicos de Caracas, La Guaira y otras ciudades de todo el país. Además, secuestró al presidente Nicolás Madura y a su esposa.
En el amanecer de Venezuela, habló la vicepresidenta Delcy Rodríguez y denunció a Estados Unidos por la agresión, al tiempo que exigió una prueba de vida de Maduro y su esposa, y apuntó que hay venezolanos muertos por el ataque.
Es una de las agresiones más grandes y arteras de la historia, comparada sólo con el ataque a México en el que Estados Unidos le robó el 60 por ciento de su territorio, o las invasiones de principios de siglo XX contra Cuba, República Dominicana, Haití y Nicaragua.
En este caso, el ataque ilegal a Venezuela es con el objetivo de quedarse con la mayor reserva de petróleo del mundo, y con sus tierras raras, fundamentales para la producción de armas y nuevas tecnologías.
Por ahora, no hay una respuesta concreta de la Fuerza Armada Bolivariana, a pesar de que la vicepresidenta Delcy Rodríguez salió por Telesur a hacer un llamado tanto a los militares como a las milicias populares para responder a la agresión.
